EL CAFÉ DE LOS VIERNES

viernes, 24 de febrero de 2017




Hoy soy la Infanta Cristina la que te escribe y te contaría que hay una imagen que me viene mucho últimamente a la cabeza. Fue hace varios años. Creo recordar que mi mayor estaba en 2º de infantil (4-5 años). En las fiestas de su cole (que fue el mio) ponen unos hinchables muy molones (que no ponían cuando yo iba, por cierto). Bueno, muy molones... unos hinchables normales, lo que viene siendo lo que les gusta a los niños de esa edad (incluso a mi, si me dejaran montar).

Total (que me voy por los cerros de Úbeda), que el recuerdo que tengo de aquellas fiestas es como un niño de su clase dejó sus náuticos impolutos perfectamente colocados uno junto a otro. Si lo pienso bien, creo que hasta midió la distancia entre los dos zapatos. Al mio le costó media hora en encontrar la zapatilla derecha. Esto, no lo cuento ni mucho menos como una falta hacia mi hijo, todo lo contrario.

Muchas veces, cuando veo salir al uno todo despeinado, con las zapatillas sin atar y al otro despeinado (también) con el anorak en la cabeza y todo descamisado y encima a mi se me pone el emoticono con corazones en los ojos digo yo que si no tendré mucho que ver en todo esto. Otra cosa mariposa es mi nivel, que con 43 castañas salga con unos pelos de loca y el bolso colgando del cuello. Esto igual no mola tanto.

También me pregunto (yo es que soy de preguntarme y contestarme mucho) si tiene que ver el desastrosismo con la felicidad. Y yo creo que si,

Medito muchas veces el nivel de exigencia que tenemos con los niños y si no se nos está yendo un poco la olla. A todos. Como sociedad así en general, digo. Todo apunta a que si.

Parece que no hay lugar para que el niño sea un desastroso (pero si lo es un mayor, es un genio). Parece que no hay lugar para que el niño  tenga mala letra (pero si la tiene un médico lo disculpamos).
Parece que no hay lugar para que el niño se tire un pedo (los mayores TAMBIÉN lo hacen).

Pues yo creo que si, si que hay lugar. Y que es el momento de hacerlo. Hay un refrán que dice : "las cosas a su tiempo y los nabos en adviento". Si no has hecho las cosas a la edad que tenías que hacerlas, más adelante resultan ridículas y fuera de tono.

Y es lo que pasa. Que tenemos a los niños tan constreñidos, tan reprimidos, tan apretados, tan no salirse de las normas (tanto como nosotros mismos) y llevar las trenzas perfectas que esto, estoy segura, estallará por algún lado.

Yo soy a mi manera. Reconozco que a quien tengo a mi alrededor le puede poner de los nervios que nunca haya agua en el depósito de la Nespresso o que la media diaria sean 20 minutos para encontrar las llaves o que hace siglos que no utilice un peine. Pero estoy aprendiendo a aceptarme con mis cosas mejores y mis cosas no tan mejores y como yo intento hacer lo mismo con los demás, pues los demás tendrán que hacer lo mismo conmigo.

El otro día, compartí en mi Facebook un párrafo de Nuria Pérez, una de mis ídolas bloggeras del blog Sparks and Rockets. Decía lo siguiente:

Que sea feliz, no perfecto
Que llegue sonriendo, aunque no llegue el primero
Que sepa tender una mano
Que no pierda nunca el asombro
Que encuentre su mundo, su gente, su voz
Que sea libre, aún unido a ti

No cambiaria ni una coma. Es exactamente ESTO

Nada, nada, nada, me gustaría más que criar a niños seguros de si mismos. Para mi es básico. Que sean ellos mismos. Que no esperen a que nadie les diga o les haga o les critique o les alabe.  Creo que es lo mejor que les puedo dejar y estoy en el camino. Menos comprarme camisetas y más Mindfulness (ya se que me estoy poniendo un poco intensa con el tema, pero es que me está aclarando tanto la cabeza...)

Ale, pues ya tienes para reflexionar el finde. Para reflexionar y para disfrazarse... 


CARNAVAL, CARNAVAL... FÁCIL Y BARATO

martes, 21 de febrero de 2017


En esta casa Real somos bastante de disfrazarnos. El carnaval no nos inspira mucho, pero cuando no toca.. siempre hay hueco para un disfraz.

Este post surgió a raíz de un catálogo de una tienda donde pudimos ver los disfraces más horrorosos ever. Había uno de jamón serrano (¿¿??) hazte a la idea del nivel. Y como nosotras, somos bastante apañadas en cuanto a disfraz se refiere, reutilizando y SIN SABER COSER... pues te presentamos unos cuantos atuendos que te van a salvar del apuro, por lo menos este carnaval.

LOS INCREIBLES

Este es el disfraz más amortizado por toda la familia Real. Nos lo hemos puesto casi todos y siempre, siempre, hemos triunfado. Como verás está chupadísimo de hacer y lo único que no te tiene que dar cosuca ir en bragas por la calle. Por lo demas... facilongo


El disfraz consta de 

- unas bragas o calzoncillos negros (cada uno los suyos) 
- botas altas o zapatos con calcetines altos
- y un antifaz que con un pliego de fielto te da para toda la familia y uno más

MARY POPPINS

Este es uno de nuestros favoritos. Es tan ideal la peli, que disfrazarse de ella es genial. Y mira que fácil:


El traje no puede ser más sencillo y encima puedes reciclarlo todo y ponértelo después

- Una camisa blanca, que a buen seguro tendrás una, pero si no, aquí tienes una muy baratina y siempre es bien tenerla de fondo de armario 
- Una falda negra de vuelo, que si no tienes ninguna a mano, esta te hace el apaño perfectamente
- Remata el disfraz una pajarita roja (que por 1,42 €...) y un sombrerito (está sin etiquetar porque no conseguimos encontrar el enlace...)
-Por último, un paraguas y un bolso de tu madre (otrora antiguo, hoy vintage) y eres una Mary Poppins perfecta


RATATOUILLE 

El siguiente disfraz no solo es superfácil, es que es decir Ratatouille y están tanto papi como niño para comerles con patatas.

Solo tienes que buscar lo siguiente:

- Un gorro de cocinero, que puedes encontrar aquí y si aún quieres gastarte menos, en este enlace puedes ver lo facilísimo que es hacerlo. No tengas miedo a las manualidades, que está chupado.
- Un delantal blanco
- Y unos zuecos de los de la piscina. También puedes usar la camisa blanca del anterior disfraz.

Así visto, el disfraz del bebé es una currada, peeero aquí las Infantas te traemos la versión Low Cost: Unas mallas negras, una camiseta térmica negra y unas orejitas de ratón, que estas si que te decimos que no merece la pena ni hacerlas. Le pintas unos bigotitos, y la cosa más rica del mundo mundial


BANDA DE LADRONES

Este disfraz también lo hemos utilizado con bastante éxito, por cierto:
Solo tienes que conseguir lo siguiente:

- Una camiseta de rayas, que si no tienes es top para el verano
- Unos vaqueros negros (que tienes, fijo)
- Unas zapatillas negras
- Y FUNDAMENTAL un gorro de lana (si no te lo pones, no pareces un ladrón)

Y estas son nuestras propuestas. Estas y muchas más que podrás ver en nuestro tablero de Pinterest, Disfraces Facilongos que iremos actualizando a lo largo de la semana.

Si alguien nos cuenta como le ha ido y nos quiere enseñar el resultado... estaremos encantadas!!!!

EL CAFÉ DE LOS VIERNES.. Y UN GRACIAS

viernes, 17 de febrero de 2017





Hoy te diría que soy la Infanta Elena y te cuento lo feo que me parece la ingratitud y lo bonito que es decir un "gracias" (sobre todo cuando es inesperado) y, como no, también decirlo.

Cierto es que cada uno vamos a lo nuestro, que todos estamos muy ocupados y bla, bla, bla... Pero algo que no podemos negar es que convivimos diariamente con otras personas. Personas que eliges, personas "que te tocan", que coincides casualmente, familia, trabajo, amigos, amigos de amigos... y que a algunas personas les gusta más el contacto continuo con otras y a a otras personas pues.. menos; pero lo que es un hecho es que a no ser que vivas aislado absolutamente de todo (que si es tu caso, entonces no estarías leyéndome...) todos nos necesitamos unos a otros y no solo por conveniencia. Que nos necesitamos es un hecho REAL

Pues ya está. Ya que estamos juntos, procuremos estar lo mejor posible. Hay muchas tonterías que no entiendo, y de hace un tiempo a esta parte, tampoco lo pretendo, la verdad. Ya no me llevo malos ratos por según que cosas, es más, me importan un pimiento. Que depende de quien se trate, desde ese mismo momento (o hasta que se des-brote) deja de saludarme o de seguirme (que te veo Timoteo, aunque estés en la sombra, ja, ja..) o de hablarme, pues vete a saber que he hecho si no me lo explicas.

Por mi parte, siempre estoy abierta a cualquier discusión o cambio de ideas o aclaraciones, pero si alguien se tuerce, ya está, me importa un pito esa persona. Ya pasaré yo de largo. No quiero preguntar explicaciones de quien no me interesa.  Y si alguien me las quiere dar, bienvenido, y si no, márchate por donde has venido.

Luego, también tengo que decir que soy mucho más agradecida que otra cosa. Y que qué verdad es eso de que haz 1000 cosas bien, pero como hagas una mal, se acabó. Que injusto. Es algo que pienso que deberíamos medir y ser consecuentes.

Que estés tranquilamente (o no tan tranquilamente, pero que estés a tus cosas) y de repente te llegue un mensaje inesperado, de alguien más inesperado aún para darte unas "gracias" mucho más inesperadas todavía, pues oye, que engordas en orgullo un par de kilongos en un par de segundos (mira tu que la palabra engordar, cuando se adivina la operación bikini es una faena, pero en esta ocasión no me importó). Y esto me ha pasado esta semana. Y como seguro que me estás leyendo - y aunque te devolví las gracias - quiero hacerlo también por aquí, para que todos nos demos cuenta de que ser agradecido no es nada por lo que avergonzarse, todo lo contrario, te hace mucho mejor persona, más honesta y mucho más inteligente. Así que con eso me quedo.

Muchas gracias por seguir por aquí leyéndome y ya estas corriendo a agradecer a alguien cercano si es que no lo has hecho aún.

Que pases un buen finde....