MI CAFÉ DE LOS VIERNES Y PORQUÉ ME GUSTA VIVIR EN UNA CIUDAD PEQUEÑA

viernes, 27 de noviembre de 2015





Si estuviéramos tomando un café hoy te contaría que soy la Infanta Cristina y que te invito a éste que tiene de todo (chocolate, crema de leche, canela... solo le falta la bengala) que me tomé con mis amigas el finde (gracias Glori, por la foto), y que si llego a saber la semana que me espera entre virus infantiles, cumpleaños, reuniones con profes, y que hoy nos hemos liado con el mint friday... pues me lo tomo doble.

Y en lo que llegaba pitando al cole en una de esas llamadas de urgencia "ven a recoger a Nicolás, ha vomitado" reflexionaba en lo que te iba a contar hoy y pensaba en que, para según que cosas, es buenísimo vivir en una ciudad pequeña como es Palencia. Que no es ni mediana ni gaitas es pequeña. Que hay veces que tenemos complejo de provincias, hombre. Pero como soy más de encontrarle las ventajas que los inconvenientes, ahí van las mías:

La primera, obvia, es que puedes ir andando a todos los sitios y tardas poquísimo en llegar. Ahora mismo, que valoro más mi tiempo que mi dinero (aunque tonta no soy...si me toca la Loteria de Navidad, no le hago ascos) creo que es una ventaja importantísima, por lo menos para mi. Hay quien dice que es la excusa que nos ponemos para darle una ventaja, pero es que yo creo que lo es de verdad. Tardar 20 minutos en llegar del trabajo a casa yendo andando ya es que no lo veo ni como una ventaja, es que ya me parece un lujo. Amiguitas de Madrid, se que tenéis muchas cosas, pero cuando veo las colas que se preparan al ir o al volver del trabajo, es que se me ponen los pelos como escarpias. Si me llaman del cole, en 10 minutos (depende de la urgencia, he conseguido llegar en 6 minutos, con mi supercapa, claro) como mucho, allí me planto.

La segunda es que es mucho más barato. Como te digo, yo vengo a trabajar andando, con lo que el coste es 0. De vivir aquí siempre se dice que puedes salir de casa sin un duro (euro) y puedes hasta volverte habiéndote tomado un café, porque lo raro es que no te encuentres con nadie. Y que te invite, claro.

Y aquí vamos a la tercera. Esto no es una ventaja para mucha gente porque le agobia que te conozca todo el mundo. Pero a mi, la verdad es que me gusta ir por la calle y encontrarme gente. Hay personas a la que no conozco de nada, pero nos saludamos solo porque nos vemos todos los días. Venga ya!!!... no me digas que no es una ventaja???. Eso sin contar que yo tengo mis mismos proveedores desde hace más de 20 años: sigo yendo a mis mismos peluqueros, mi misma esteticista, mi papelería.... Que ya son amigos. Aunque compro mucho por internet, pero los de mi circulo, son de mi circulo, amiga

La cuarta es que es una ciudad con una actividad prácticamente nula en lo que a actividades infantiles se refiere. Dirás, pues vaya ventaja!!!. Espeeeera, la ventaja es que las pocas veces que hay algo, nos parece la pera. Vamos, que hace mes y medio que tengo entradas para el festival infantil de teatro navideño. Si tuviera tanto donde elegir como en las capitales grandes, tendría a los niños sobreestimulados.

La quinta es que cuando vamos a Madrid con los enanos, flipamos con todo (pero todos). El metro, es la bomba. La masificación de gente, también.  Con la globalización la cosa anda un poco descafeinada porque ya hay lo mismo en casi todos los sitios.., pero si voy a Madrid, un café en un Starbucks, unas tortitas en un Vips, y unos sandwiches de Rodilla no me lo quita nadie. Llámame provinciana si quieres, pero me hace una ilusión loca. Me da mucha rabia todas las tiendas chulas, mercadillos, y demás que me pierdo, pero gracias al círculo blogueril me entero de todo y con ir un par de veces al año, solucionado. El año pasado estuvimos dos días en navidad y ríete de la agenda de Rajoy...


Seguro que hay muchas ventajas más. Tú, que eres provinciana como yo... Me las cuentas???






MI CAFÉ DE LOS VIERNES Y NO LLEGO A JUNIO

viernes, 20 de noviembre de 2015





Que si estuviéramos tomando un café te diría que soy la Infanta Elena y que hoy lo necesito triple. Lo primero que te preguntaría es que si de verdad es solo es noviembre, porque me da a mi que no llego a final de curso. Esta "vuelta al cole" de este año me está matando. Si, en noviembre aún me estoy adaptando y como siga este camino te digo de verdad de la buena que me quedo en marzo.

Una de las cosas que me tienen más agotada es el Whatsapp. Los grupos de Whatsapp del cole. Pagué el pato con el Infanto Mayor. Se empieza a hacer el grupo y piensas "pero como no me voy a meter??, y si no me entero de las cosas??" Y efectivamente no te enteras pero precisamente porque estás metida!!. Porque cuando quieres mirar tienes 80 y pico mensajes entre los que se cuela la oferta del día en sección pescadería (la llevo freeeeesca oigaaaaaa), la que se ha equivocado de grupo, los iconos de besito, el grito de munch, el copo de nieve de que vaya  frío hace aunque ya lo sabemos, un corazón vete tu a saber porqué, la caca que siempre se cuela y por supuesto un montón de OK y de dedos gordos hacia arriba que no sabes a que coño corresponden. Vamos, que hace rato que te has perdido. Y ni te cuento cuando la que estudió francés en el cole pregunta "..y como se dicen los deberes de hoy en inglés?". Que digo yo que como se apañarían los padres de antes sin el maldito bendito Whatsapp. Dramas del primer mundo, venid a mi.

Y no te cuento los subgrupos. El de "mi niño te invita al cumple", el paralelo "regalo para el cumple de miniño", el subparalelo "fulanita no ha pagado el regalo" (todas las del cumple menos fulanita ), que sinceramente es el que más divierte porque imagínate los trajes que se cortan... y así hasta el infinito y más allá.

Con el Infanto Mediano he espabilado. Ya no me pilla de nuevas y por justicia divina (o mi dedo acusador) el cargo de encargado del grupo de Whatssap ha pasado al Infanto consorte, lease padre de las criaturas (así a lo Belén Esteban), y que se de cuenta de que no soy una exagerada (aunque lo sea), ni una sin paciencia (aunque a veces lo sea también). Me doy cuenta de que es un apaño temporal y que tengo los días contados.

Resulta que no sigue el grupo, porque no le gusta. No le interesa y se pierde las conversaciones. Pero se las pierde, pierde, y no hace ninguna intención de mirar hacia arriba, 80 y tantos mensajes antes. Toma ya!

El año pasado, el día de la vuelta al cole después de Navidad, me dice el Infanto Mayor en la puerta de clase: "Qué juguete trae mi hermano a clase??" Y yo con una cara angelical y voz melosa le digo "Nada, cariño, al cole no se pueden traer juguetes" A lo que me responde "Pues todos lo llevan". ZAAAS (emoticonos de grito de Munch y ojos abiertos como platos) Cada niño con su juguete preferido de Reyes en la mano, menos el mío!!! Y es que lo pusieron en el grupo, pero claro, es que a su padre no le gusta el grupo y no nos enteramos...

Este año, aproximadamente un mes después de empezar el cole me manda la profe un mensaje privado (¡¡¡que santa paciencia Marta, hija!! Un saludito y un beso gordo que te mereces por tu buenhacer) "cuando puedas, por favor, traes los libros de Miguel a clase". Yo, muy feliz y haciendole ver creer que estoy al tanto le pongo "gracias, estaba esperando a que me lo mandaras". Me quedé a gusto pero arremusguillada y al darlo vueltas le pregunto a otra mamá "una cosita, ha mandado Marta llevar los libros de los pequeños?" y ella, que es muy maja, pero no le gusta mucho explayarse (normal, entre tanto grupo...) me contesta "el segundo día de clase" OHHHHH!! HORRORRRR (grito de Munch, ojos abiertos como platos, llorando en cascada) , el niño ya va retrasado... (ironía. Está en 2º de infantil) pero claro, es que a su padre no le gusta el grupo

En esta semana, me viene todo indignado porque "vaya lío se ha montado para encargar el disfraz de la función de navidad de los niños, que no entiendo nada, que me he perdido...." Conclusión: Al nuestro no se lo encargamos!!!! Ahora mi cara pasa de grito de Munch, ojos abiertos como platos, (mis básicos) one more time ( que quiere decir una vez más para la mamá que estudió francés) al que le salen espumarajos por la nariz, y al que se le pone la cara roja de ira COMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO???? Que el niño se queda sin disfraz?? SI. Oye, y lo dice con una seguridad y un aplomo que me deja muerta matá.

Ahora lo que hace el consorte es reenviarme los mensajes que el considera que para mi son  importantes para que esté informada (que ríete tu de la censura de los años 50) aunque estemos al lado. Total, que yo creo que este apaño tiene los días contados y solo espero que cuando llegue la Infantita al cole se haya inventado la transmisión vía contacto visual o  vía ciencia infusa y nos dejemos del coñazo del Whatssap.

Y te voy dejando, que no para de pitarle el móvil al consorte. Eso debe ser que el chat debe estar que arde. Ah! y por si te lo preguntabas, el niño ya tiene el disfraz, que una tiene sus fuentes (obligada te veas..) je, je...Tu, que seguro que estás metida en alguna de estas movidas, cuenta, cuenta.... A que no soy la única???


Nos vemos el martes!!!


TODO EMPEZÓ CON ESTA INVITACIÓN...

martes, 17 de noviembre de 2015



Pues todo empezó con esta invitación. Bueno no, la verdad es que todo empezó mucho antes. Empezó con la historia de Oscar y Nuria. Con una pedida de mano de película. Con la ilusión de que su boda iba a ser especial.... Fue recibir esta invitación y lo siguiente, un mensaje: "Tenéis un encarguito. Ocupaos de que todo salga fenomenal" . Casi ná.

Los novios nos confiaron toda la boda, y cuando te decimos toda, fue toda. Después de un rato (cortito) de gran canguelo y siendo como somos de venirnos muy arriba nos pusimos manos a la obra. Y tanto, el día D casi recorremos el pasillo de camino hacia donde estaba Rosa, la jueza que les casó. Tranqui, supimos parar a tiempo antes de darnos cuenta de que era lo único que no teníamos que hacer.



Después de ver la invitación tan especial de una artistaza como es Berta (donde se contaba toda la historia entre Oscar y Nuria) supimos que nos iba a dar la pista de toda la boda. Ese color medio mint medio verde y esa tipografía, tan sencilla pero tan fina, fue lo que aplicamos a todos los detalles de la boda.



Nos inventamos su logo. Una N y una O juntas y entrelazadas y acompañadas con una rama de trigo, que para algo estábamos en pleno cerrato palentino. En Torquemada, para ser más exactos, y en El Molino, para que te ubiques bien. No solo el entorno es espectacular, es que Marta (su gerente) nos dejó hacer y deshacer a nuestro antojo. Lo pusimos todo patas arriba y desde aquí se lo agradecemos corasón en mano.

Nota (*): Futura novia casadera que nos lees: que te dejen hacer, o que dejen hacer a quien organiza. Es un lío de la pera, pero al final, tu boda habrá merecido la pena




La tipo y el logo lo aplicamos a los meseros, que también cambiamos de arriba a abajo


El Molino contaba con estos centros tan originales mitad trigo mitad alubias (todo rural, rural y de la tierra), al que quisimos dar nuestro toque. Seguro que ya has visto la numeración de las mesas puesta en troncos. Dudamos en ponerla, porque parece que visto uno, visto todos, pero oye, que alegría que nos decidiéramos a hacerlo. En realidad nosotras los dibujamos y colocamos, digamos el trabajo fino. Porque del trabajo gordo se encargó, Aurelio, un amigo de los novios. Gracias Aure por plegarte a nuestras ocurrencias. De aquí sale una colaboración, fijo.


No nos metemos en la celebración, que eso es parte privada de los novios, pero cual exclusiva paparazza os contamos que fue una boda cargada de emoción, de lagrimillas, y de risas.. Vamos, como tiene que ser.

Terminada la parte más formal, nos metimos de lleno en el cocktail. Con muchísmo acierto, hubo buffet de quesos. VO-LA-RON. Si es que parece que los estamos viendo, ahí todo ricos diciendo CO-ME-ME.. Nuestra parte correspondió a la decoración de las mesas queseras. Mas troncos, frutas y unas pizarras tan imperfectas como preciosas donde pusimos el nombre de todos los quesos con las distintas variedades de panes.






Se te hace la boca agua, no? Pues espera, espera...

A parte de la mesa de panes y quesos, hubo otra con un cortador que iba dando cuenta de las lonchas de jamón con maestría de violinista. En esta, no hicimos nada, porque poco más se puede añadir al JAMÓN (si, así con mayúsculas) de Antonio. Otro momento de salive extremo. Puede que sea mejor no ponerlo pero es que no nos resistimos....


Después de la emoción y del atracón, pues llega la diversión (sin haberlo preparado, que nos ha salido un pareado). Y de esa, también nos encargamos.

Ya es que es un básico en toda fiesta que se precie. Un photocall con atrezzo, donde la gente se lo pasó en grande. Así nos gusta, que las cosas se utilicen para lo que son... Del despiporre no tenemos fotos. Por los invitados, por sus familias, sus jefes.. Pero las que hemos visto de estrangis, parecen indicar que si, que fue un éxito..


Y por supuesto, donde vas a tomarte una copa sin una chuche?? Es que esto es que ya no se concibe. 

Prometimos que todo iba a ir a juego con las invitaciones, y la mesa de dulces no podía ser menos. Las fotos, son toditas de nuestros amigos Eris y Go que nos dedicaron la primera entrada de su blog y nos dejaron tomar prestadas los fotones que hicieron a nuestra mesa









Que aún te quedas con ganas de más??? Pues "pasen y vean":

Paniculata a tutiplén y un día precioso para darse un "si quiero". Y no se necesita más.







Muchísimas gracias por todo, Nuria y Oscar, bonitos. Seguiros queriendo mucho, mucho, que dentro de 25 años, pensamos prepararos las Bodas de Plata, aunque todas las chuches tengan que ser sin azúcar porque estaremos diabéticos perdidos. Pero seguro, seguro, que lo haremos con la misma ilusión que hemos puesto en vuestra boda. 





Y ya nos vamos, que tenemos que sacar el pañuelico, que nos embarga la emoción. Ale, hasta el viernes que te estaremos esperando con un cafetito en la mano...























EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y EL PODER CURATIVO DE LA PALABROTA

martes, 10 de noviembre de 2015




Pues si estuviéramos tomando un café te diría que soy Cristina y que hoy te hablo de las palabrotas. De las que digo, vamos. Que no es que esté orgullosa de decirlas (aunque peor es fumar, no?) pero .. y lo a gusto que me quedo cuando lo hago??

Y te digo palabrota, aunque te parezca un poco ñoño porque me suena como más a poco que taco. Taco no me gusta. Suena a palabrota gorda, a ordinario y a Camilo José Cela, que como escritor no discuto, pero ordinario era un rato.

Y tampoco digo tantas, de verdad. De hecho, creo que nunca se me escapó una delante de mis padres y tampoco, alguna, pocas delante de mis niños, porque no me gusta nada que oir como un niño las dice y si me oyen.. qué ejemplo estoy dando???

De todas formas, son contadas las ocasiones que las digo y siempre justificadas. Estas son las situaciones que me sacan la palabrota que llevo dentro:

- Situación 1

Yo tengo tenía mucha paciencia. Pero dos hitos en mi vida me  han dejado practicamente sin ella.

Por un lado, la oposición.Tuve la santa paciencia de estar casi 4 años estudiando 8 horas al día. No andaba yo muy segura de que el día de aprobar llegaría (y llegó) pero mientras tanto tuve la paciencia de estudiar y estudiar para algo que no era seguro.

Y por el otro, la lactancia. Horas y horas (sobre todo con Nicolás. Lógico, no tenía otra cosa que hacer..). La verdad es que nunca he sido muy pro- nada. No estaba en mis planes que mamaran tanto tiempo, pero cuando lloraban o no sabía que les pasaba, con un chupito de leche se les pasaba, a si que, me acostumbré y ellos también. También tuve mis días malos, no creas, pero la paciencia me salvó.

Total, que estos dos hechos hicieron que a día de hoy tenga la paciencia al 1%. A si que, después de oir "mami, mami, mami, mami..." una media de 150 veces en aproximadamente una hora, se me escape un "Joeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr". No digo la D y si alguno de los enanos  se cosca y me llama la atención siempre puedo decir que he dicho JOPE. Lo se, esta excusa tiene los días contados, pero oye, de momento me funciona. Ah! y esto no es mentir, es maquillar la verdad, porque tampoco digo Joder. Ale.

Diciéndolo consigo que la próxima vez la media se quede en 100 veces? NO. Pero yo me quedo como más relajada

- Situación 2

Pongamos que vives en una casa de 90 m2 como la mia. Pongamos que no hay muchos sitios donde meter las cosas. Pongamos que sigo el mismo criterio para colocar las camisetas, los chándal del cole, los calzoncillos, los calcetines... desde hace 7 años y pongamos que hace 7 años que no se mueven de su sitio.

Pongamos que una voz (varonil para más señas y sin querer acusar a nadie) me dice desde el otro lado del pasillo: Donde están las camisetas del cole de Manuel? Pues voy como un cohete, meto la mano en el cajón y digo un "aquí coñiiiiooooooooooo" (verás que meto una I en el medio para dulcificar un poco el tono. Todo lo que se puede dulcificar un tono cuando dices COÑO, claro).

Crees que la próxima vez lo encontrará sin haber mirado por lo menos un par de cajones? Mis ojos inyectados en sangre junto con la palabrota le harían desistir de preguntar la siguiente vez, peeero sinceramente, no lo creo. Sin embargo, he conseguido atemorizarlo por una milésima de segundo. Y eso amiga, me da poder


- Situación 3

En el trabajo, hay un personaje de lo más peculiar. Pero no peculiar en plan "que mono y creativo" Es más bien,  "yo voy a mi rollo, si te viene bien, pues bien y si no, pues te jorobas con lo que hay". Sus salidas son de pata de banco y no discutes con él porque de gilipollas (esto no es palabrota, no?) que es, no le apeas de sus "razonamientos". Total, que cuando me da por discutir con él (días de estos tontos que tienes) cuando me doy la vuelta siempre me sale un "que te den pol culo". Vamos a ver, no soy tan valiente. Lo digo sin sonido. Pero si tuviera alguien enfrente y me leyera los labios, sabría perfectamente qué estoy diciendo. Pero cuando de verdad me quedo más relajada que si volviera de un masaje thai es cuando hablo con el personaje por teléfono cuelgo con un gran estruendo el auricular y ya remato con un "atomarpolculo hombreya". Crees que he conseguido que el sujeto la vez siguiente se piense sus palabras?. Claramente, NO, pero oye, a mi ese poder curativo no me lo quita nadie.

Y esto es... A que tampoco son tantas???

 Me encantaría saber con qué palabrota te quedas tu más a gusto que un arbusto. Que seguro que las tienes. Me lo cuentas?

PASTEL FRíO DE POLLO





Hoy te traemos una receta de esas requetefácil. Vamos, que porque ponemos fotos, pero es que casi no tenemos ni con qué rellenar el post. 

Os acordáis de un llamamiento que hicimos en uno de los post de "Compartir es Vivir"? Os pedíamos que nos contaras tu receta estrella, esa facilonga con la que no fallas, que no te tiras 3 horas cocinando, que no te tienes que ir a Pernanbuco  a por los ingredientes y que te soluciona una cena en un plis.

Y tenemos la primera. Nos la ha mandado Mª Carmen y desde aquí, le agradecemos infinito que nos haya respondido a la convocatoria. Es un Pastel Frío de Pollo


Vamos allá. Estos son los ingredientes:


Con el  tema de las pechugas de pollo, parece que no en todas las carnicerías te lo pican a no ser que sea a primera hora. Debe ser alguna historia de que no se mezcle con la ternera y el cerdo por temas de alergia, a si que, pregunta primero.


Una vez que tienes los ingredientes, bates los dos huevos:


Y se mezcla con las pechugas, la nata (un brick pequeño, 200ml. aprox.), la pizca de sal, la pizca de pimienta y el jamón serrano. Si tenéis del bueno, más rico quedará




Se vuelca en un molde de bizcocho y al horno: 20 minutos a 180º. Y se acabó. 

Lamentablemente, no tenemos fotos del final. Vamos, si que las hay, pero son impublicables. El cambio de hora que nos dejó sin luz para las fotos, las fieras con ganas de cenar, un día entresemana que se hace interminable... Que te voy a contar que no sepas....  

Se puede tomar solo en plan fiambre (no te suena esta palabra a cadáver??) o acompañado con mayonesa o salsa de tomate. Riquísimo de las dos maneras.

Veis que no tenemos con qué rellenar el post??





MI CAFÉ DE LOS VIERNES Y LO QUE PIENSO MIENTRAS CONDUZCO

viernes, 6 de noviembre de 2015



Si estuviésemos tomando un café te diría que hoy soy la Infanta Elena la que te invita y que llevo 10 días pensando qué contarte. Que no es que no tenga material para hacerlo, pero es que me sobra el tiempo para pensar (para hacer no, pero para pensar....). Son muchas las horas que me paso en el coche y como no tienes mucho más que hacer pues ale!! a pensar y ... observar. ¡Que curiosas somos las personas! ¡Hasta metidos en el coche somos diferentes! y si te fijas bien (que seguro que lo harás a partir de ahora si es que no lo hacías) ves las costumbres y manías de cada uno.

De los 10 años que llevo en carretera, los 5 primeros siempre acompañada (ay, Susi, mi compañera de batallas, como te echo de menos! No hay día que no me acuerde de ti y de todo lo que he aprendido contigo. Laboralmente, si, pero personalmente... increíble!! Desde aquí te digo hola!!) y los 5 últimos casi siempre sola.

Me pasa una cosa curiosa. Cuando un coche va delante o detrás un buen rato, me da como penilla separarnos si se desvía, no te pasa? Incluso si era yo la que tenía que desviarme, confieso que he elegido la siguiente salida para seguir un poco más rato juntos. Te digo que soy mucho de apegos.

Otra de las costumbres que observo (muy fea para mi y sobre todo en varones sea cual sea la edad) es que donde sea, incluso en los sitios más difíciles, en una rotonda, en un huequecito de autovía en un caminito secundario dejando el coche ahí, en todo el medio y sin intermitentes... haciendo pis!! Vale que lo tienes más fácil que yo, pero tío.. cortaté un poco!!! Yo siempre pensé que es que todos tenían mal de próstata, pero Susi me convenció de que no, que es que ellos son así... Ves todo lo que me has enseñado??

Y ahora me he propuesto a sacar partido de esos ratos y ponerme en forma. Si conduciendo es posible: Ejercicios de Kegel Los conoces? Si eres ella y tienes niños, seguro que si (aunque se te olvida hacerlos, pillina, a que si??) y si no los tienes seguro que también porque esto es cosa de salud. A que has empezado a hacerlos ahora mismo? Si eres él y tienes niños también deberías conocerlos porque en las clases pre y post parto esto se explica muy requetebien, y si no, haber ido a acompañar a tu chica a las clases (o en su defecto, hacerle caso cuando te habla) o busca en google pero YA.

El problema no es que sean difíciles, ni que requieran tiempo, ni material, ni nada... el problema es que se me va el santo al cielo: que si aparece un rebaño de ovejas (mucho pueblo, si), que si viene el típico cagaprisas que te adelanta a toda leche y tu cierras los ojos una milésima de segundo "que me da, que me da" , que si qué es esa luz que se enciende, que si donde narices se ponía el antivaho (o como narices se llame)

En fin, pues ya sabes a que dedico parte de mi jornada y me voy pero ya a patear la provincia que la tengo muy trilladita y como verás hoy, para acompañar te he llevado al Tierra de Sabor, un local donde todo lo que comes es de la tierra, acompañado de unos mantecados palentinos y de un bomboncito... todo todo de aquí que es que nos conocen más poco fuera... Pues ale! mi granito de arena

Espero que te haya gustado mi café. A mi me ha encantado compartirlo contigo.


UN PASEO POR LAS MÉDULAS

miércoles, 4 de noviembre de 2015


Nos gusta muchísimo ir a la montaña. Ir por el campo es un regalo para los niños. Pueden jugar, pueden mancharse, pueden coger de todo sin tener que decir "deja eso" (salvo que sea una seta venenosa, claro, que también podría ser). 

Vamos de ruta menos de lo que nos gustaría y es que muchas veces tampoco sabes si son aptas para niños. Que a los nuestros les gusta mucho la montaña pero entre "mira una hoja", "cojo un palo", "mira que montaña más alta" también se cuela "me hago pis", "queda mucho?""me canso", "me hago pis otra vez"... y así.

Como esta es una ruta que nos ha encantado donde los niños han aguantado fenomenal y que encima tuvimos la suerte de que hizo buenísimo (porque aunque parezca mentira con el día perro que hace hoy, estas fotos son de este sábado pasado) te la enseñamos por si quieres convertirla en el plan del próximo finde.

Nos fuimos a Las Médulas (León), que se encuentra en la comarca de El Bierzo. El pueblo como tal pertenece a la comarca de Carucedo, y tiene el mismo nombre que toda la zona de montaña por donde fue la ruta.

  
 

Antes de entrar en el pueblo, hay varias explanadas para dejar el coche. Justo la que está al lado del cementerio es perfecta y .... gratis. Puedes aparcar incluso un poco más dentro del pueblo, pero si estás de ruta, puedes empezarla desde ya porque no es demasiada distancia.

Y te  pones en camino. Hemos tenido la suerte de que, como te dijimos, hizo un día de primavera un 1 de noviembre y encima el color del otoño, que es espectacular.

Y empiezas a caminar:



Y a lo lejos ya empiezas a ver las montañas naranjas. Aunque estás cerca, no imaginas lo naranjas que son, de verdad. Nos dejó impresionadas.







Y así, casi en 2 kilómetros llegas a las cuevas naranjas, llamadas "La Cuevona" y "La Encantada". Eran una antigua explotación minera de oro de la época de los romanos. No te molestes en buscar para unos pendientes, que no queda ni gota de oro.



Merece la pena meterse por los agujeros. Nosotras lo hicimos porque fuimos detrás de unos chicos (igual, ni se nos había ocurrido) y llegas aquí. Ojito con los niños movidos, aunque no es tan peligroso como parece, je, je...




Una vez arriba es mejor comer y estar un rato, aunque si prefieres sentarte, la ruta es circular, a si que, 2 kilómetros hacia abajo, hay restaurantes y sitios para comer.

De vuelta, puedes hacer dos cosas: o volver al aparcamiento y de allí acercarte en coche al Mirador de Orellán o acercarte andando. Los niños ya llevaban suficiente paliza, por lo que decidimos ir en coche. Eso si, tienes que acabar el viaje alli. Porque si no, te pierdes esto:





Y no es plan de perdérselo, no?

En otro post te contamos donde nos quedamos a dormir y sitios para comer, porque de verdad, que merece muchísimo la pena.

Puedes completar el post con algo que nos falte? Nos encantaría volver.

El viernes, un café.