EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y EL PODER CURATIVO DE LA PALABROTA

martes, 10 de noviembre de 2015




Pues si estuviéramos tomando un café te diría que soy Cristina y que hoy te hablo de las palabrotas. De las que digo, vamos. Que no es que esté orgullosa de decirlas (aunque peor es fumar, no?) pero .. y lo a gusto que me quedo cuando lo hago??

Y te digo palabrota, aunque te parezca un poco ñoño porque me suena como más a poco que taco. Taco no me gusta. Suena a palabrota gorda, a ordinario y a Camilo José Cela, que como escritor no discuto, pero ordinario era un rato.

Y tampoco digo tantas, de verdad. De hecho, creo que nunca se me escapó una delante de mis padres y tampoco, alguna, pocas delante de mis niños, porque no me gusta nada que oir como un niño las dice y si me oyen.. qué ejemplo estoy dando???

De todas formas, son contadas las ocasiones que las digo y siempre justificadas. Estas son las situaciones que me sacan la palabrota que llevo dentro:

- Situación 1

Yo tengo tenía mucha paciencia. Pero dos hitos en mi vida me  han dejado practicamente sin ella.

Por un lado, la oposición.Tuve la santa paciencia de estar casi 4 años estudiando 8 horas al día. No andaba yo muy segura de que el día de aprobar llegaría (y llegó) pero mientras tanto tuve la paciencia de estudiar y estudiar para algo que no era seguro.

Y por el otro, la lactancia. Horas y horas (sobre todo con Nicolás. Lógico, no tenía otra cosa que hacer..). La verdad es que nunca he sido muy pro- nada. No estaba en mis planes que mamaran tanto tiempo, pero cuando lloraban o no sabía que les pasaba, con un chupito de leche se les pasaba, a si que, me acostumbré y ellos también. También tuve mis días malos, no creas, pero la paciencia me salvó.

Total, que estos dos hechos hicieron que a día de hoy tenga la paciencia al 1%. A si que, después de oir "mami, mami, mami, mami..." una media de 150 veces en aproximadamente una hora, se me escape un "Joeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr". No digo la D y si alguno de los enanos  se cosca y me llama la atención siempre puedo decir que he dicho JOPE. Lo se, esta excusa tiene los días contados, pero oye, de momento me funciona. Ah! y esto no es mentir, es maquillar la verdad, porque tampoco digo Joder. Ale.

Diciéndolo consigo que la próxima vez la media se quede en 100 veces? NO. Pero yo me quedo como más relajada

- Situación 2

Pongamos que vives en una casa de 90 m2 como la mia. Pongamos que no hay muchos sitios donde meter las cosas. Pongamos que sigo el mismo criterio para colocar las camisetas, los chándal del cole, los calzoncillos, los calcetines... desde hace 7 años y pongamos que hace 7 años que no se mueven de su sitio.

Pongamos que una voz (varonil para más señas y sin querer acusar a nadie) me dice desde el otro lado del pasillo: Donde están las camisetas del cole de Manuel? Pues voy como un cohete, meto la mano en el cajón y digo un "aquí coñiiiiooooooooooo" (verás que meto una I en el medio para dulcificar un poco el tono. Todo lo que se puede dulcificar un tono cuando dices COÑO, claro).

Crees que la próxima vez lo encontrará sin haber mirado por lo menos un par de cajones? Mis ojos inyectados en sangre junto con la palabrota le harían desistir de preguntar la siguiente vez, peeero sinceramente, no lo creo. Sin embargo, he conseguido atemorizarlo por una milésima de segundo. Y eso amiga, me da poder


- Situación 3

En el trabajo, hay un personaje de lo más peculiar. Pero no peculiar en plan "que mono y creativo" Es más bien,  "yo voy a mi rollo, si te viene bien, pues bien y si no, pues te jorobas con lo que hay". Sus salidas son de pata de banco y no discutes con él porque de gilipollas (esto no es palabrota, no?) que es, no le apeas de sus "razonamientos". Total, que cuando me da por discutir con él (días de estos tontos que tienes) cuando me doy la vuelta siempre me sale un "que te den pol culo". Vamos a ver, no soy tan valiente. Lo digo sin sonido. Pero si tuviera alguien enfrente y me leyera los labios, sabría perfectamente qué estoy diciendo. Pero cuando de verdad me quedo más relajada que si volviera de un masaje thai es cuando hablo con el personaje por teléfono cuelgo con un gran estruendo el auricular y ya remato con un "atomarpolculo hombreya". Crees que he conseguido que el sujeto la vez siguiente se piense sus palabras?. Claramente, NO, pero oye, a mi ese poder curativo no me lo quita nadie.

Y esto es... A que tampoco son tantas???

 Me encantaría saber con qué palabrota te quedas tu más a gusto que un arbusto. Que seguro que las tienes. Me lo cuentas?

4 comentarios:

  1. Cojones, es contundente y liberadora.

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    1. Si mucho, Pitita, pero suena muy a taco, y no te pega nada. Bss

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  2. Jajaja Cristina me ha encantado, toda la razón las palabrotas son muy liberadoras, desestresan un montón! Yo soy de cooññoooo Un besazo

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    1. Pues si, te dejan nueva, Paula.. Gracias por pasarte. Besos

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Agradecidas y emocionadas, gracias por veniiiiiiir (y comentar)