TODO EMPEZÓ CON ESTA INVITACIÓN...

martes, 17 de noviembre de 2015



Pues todo empezó con esta invitación. Bueno no, la verdad es que todo empezó mucho antes. Empezó con la historia de Oscar y Nuria. Con una pedida de mano de película. Con la ilusión de que su boda iba a ser especial.... Fue recibir esta invitación y lo siguiente, un mensaje: "Tenéis un encarguito. Ocupaos de que todo salga fenomenal" . Casi ná.

Los novios nos confiaron toda la boda, y cuando te decimos toda, fue toda. Después de un rato (cortito) de gran canguelo y siendo como somos de venirnos muy arriba nos pusimos manos a la obra. Y tanto, el día D casi recorremos el pasillo de camino hacia donde estaba Rosa, la jueza que les casó. Tranqui, supimos parar a tiempo antes de darnos cuenta de que era lo único que no teníamos que hacer.



Después de ver la invitación tan especial de una artistaza como es Berta (donde se contaba toda la historia entre Oscar y Nuria) supimos que nos iba a dar la pista de toda la boda. Ese color medio mint medio verde y esa tipografía, tan sencilla pero tan fina, fue lo que aplicamos a todos los detalles de la boda.



Nos inventamos su logo. Una N y una O juntas y entrelazadas y acompañadas con una rama de trigo, que para algo estábamos en pleno cerrato palentino. En Torquemada, para ser más exactos, y en El Molino, para que te ubiques bien. No solo el entorno es espectacular, es que Marta (su gerente) nos dejó hacer y deshacer a nuestro antojo. Lo pusimos todo patas arriba y desde aquí se lo agradecemos corasón en mano.

Nota (*): Futura novia casadera que nos lees: que te dejen hacer, o que dejen hacer a quien organiza. Es un lío de la pera, pero al final, tu boda habrá merecido la pena




La tipo y el logo lo aplicamos a los meseros, que también cambiamos de arriba a abajo


El Molino contaba con estos centros tan originales mitad trigo mitad alubias (todo rural, rural y de la tierra), al que quisimos dar nuestro toque. Seguro que ya has visto la numeración de las mesas puesta en troncos. Dudamos en ponerla, porque parece que visto uno, visto todos, pero oye, que alegría que nos decidiéramos a hacerlo. En realidad nosotras los dibujamos y colocamos, digamos el trabajo fino. Porque del trabajo gordo se encargó, Aurelio, un amigo de los novios. Gracias Aure por plegarte a nuestras ocurrencias. De aquí sale una colaboración, fijo.


No nos metemos en la celebración, que eso es parte privada de los novios, pero cual exclusiva paparazza os contamos que fue una boda cargada de emoción, de lagrimillas, y de risas.. Vamos, como tiene que ser.

Terminada la parte más formal, nos metimos de lleno en el cocktail. Con muchísmo acierto, hubo buffet de quesos. VO-LA-RON. Si es que parece que los estamos viendo, ahí todo ricos diciendo CO-ME-ME.. Nuestra parte correspondió a la decoración de las mesas queseras. Mas troncos, frutas y unas pizarras tan imperfectas como preciosas donde pusimos el nombre de todos los quesos con las distintas variedades de panes.






Se te hace la boca agua, no? Pues espera, espera...

A parte de la mesa de panes y quesos, hubo otra con un cortador que iba dando cuenta de las lonchas de jamón con maestría de violinista. En esta, no hicimos nada, porque poco más se puede añadir al JAMÓN (si, así con mayúsculas) de Antonio. Otro momento de salive extremo. Puede que sea mejor no ponerlo pero es que no nos resistimos....


Después de la emoción y del atracón, pues llega la diversión (sin haberlo preparado, que nos ha salido un pareado). Y de esa, también nos encargamos.

Ya es que es un básico en toda fiesta que se precie. Un photocall con atrezzo, donde la gente se lo pasó en grande. Así nos gusta, que las cosas se utilicen para lo que son... Del despiporre no tenemos fotos. Por los invitados, por sus familias, sus jefes.. Pero las que hemos visto de estrangis, parecen indicar que si, que fue un éxito..


Y por supuesto, donde vas a tomarte una copa sin una chuche?? Es que esto es que ya no se concibe. 

Prometimos que todo iba a ir a juego con las invitaciones, y la mesa de dulces no podía ser menos. Las fotos, son toditas de nuestros amigos Eris y Go que nos dedicaron la primera entrada de su blog y nos dejaron tomar prestadas los fotones que hicieron a nuestra mesa









Que aún te quedas con ganas de más??? Pues "pasen y vean":

Paniculata a tutiplén y un día precioso para darse un "si quiero". Y no se necesita más.







Muchísimas gracias por todo, Nuria y Oscar, bonitos. Seguiros queriendo mucho, mucho, que dentro de 25 años, pensamos prepararos las Bodas de Plata, aunque todas las chuches tengan que ser sin azúcar porque estaremos diabéticos perdidos. Pero seguro, seguro, que lo haremos con la misma ilusión que hemos puesto en vuestra boda. 





Y ya nos vamos, que tenemos que sacar el pañuelico, que nos embarga la emoción. Ale, hasta el viernes que te estaremos esperando con un cafetito en la mano...























5 comentarios:

  1. Pero bueno, menuda responsabilidad y que bien os ha quedado todo!! No me extraña que lo pasarán genial y que los novios estuvieran encantados ;) Muaksss

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    1. Gracias Susana. Somos unas valientes, esa es la verdad. Y aunque estuvimos un poco acoquinadas, al final, el resultado mereció la pena. Un beso gordo

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  2. Ole,ole,ole!!! Me encantan esas bodas de Infantas! Yo me casaba de nuevo ;)!
    Muchos besos!

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    1. Pues por nosotras que no quede, Laura. Te preparamos la reboda en un plisplas. Bss

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  3. Ole,ole,ole!!! Me encantan esas bodas de Infantas! Yo me casaba de nuevo ;)!
    Muchos besos!

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Agradecidas y emocionadas, gracias por veniiiiiiir (y comentar)