EL CAFE DE LOS VIERNES Y COMO IBA YO A PENSAR QUE...

viernes, 19 de febrero de 2016




Este post surgió en carnaval de una espera de 2 horas y cuarto ( 2 horas 15 minutos!!!!!) para que le pintaran en la cara a Manuel (4 años) una máscara de Spiderman . Mientras estaba en la cola pensando en mis cosas y en prácticamente todas las cosas de la humanidad (135 minutos a pie quieto es lo que tiene, que te da para pensar mucho, porque lo que es para hacer otras cosas...),  se me ocurrió este post y reflexionaba sobre todas las cosas que he hecho desde que tengo niños y que no hubiera pensado jamás de los jamases que iba a hacer. Vamos, ilusa de mi, hay cosas que no sabía ni que existian

Yo no he sido muy niñona. Vamos, ni lo sigo siendo. Sólo me gustan los míos (hay algún ratos, que ni eso....) pero cosas que he hecho me demuestran la vocación que tenía escondida porque si no, es que no me lo explico. Algunas de ellas son:


- Dormir en plan comuna: Estando embarazada yo veía esos dormitorios ideales de los blogs de decoración y me esmeré mucho en que el nido de mis polluelos quedara tan precioso como el de los herederos de Borja Thyssen. Y lo conseguí, vaya si lo conseguí... Una habitación que respiraba paz, tranquilidad, mimos... quién  no iba a querer estar en una habitación así??... pues precisamente mis polluelos!!!, que mira tu por donde prefieren mi cama. A si que, si se trata de descansar, pasas de libros, y de todo lo pasable y acabas  durmiendo en plan comuna. Que no se trata de estar a favor o en contra del colecho. Se trata de D-O-R-M-I-R. A mi me parece que todo lo que te haga descansar, te quita la teoría y (sobre todo) la tontería. Pero a mi esto me lo podían haber avisado antes y me olvido (y ahorro)  la cómoda, las mesitas, y demás aderezos, me planto con un colchón de 3x3 y todos a dormir. Porque yo había días que bien pensaba que había pasado la noche en un cajón doblada a lo calcetín de Marie Kondo.

- Dar el pecho. Como ya os he comentado, no era muy niñona por lo que de niños y bebés he sabido siempre lo justo (tirando a poco). Pero ¡ay amiga! justo he llegado en plena polémica  pecho versus biberón. Por si no estás al loro del tema, hay un montón de teorías sobre cada cosa y las defensoras de cada una de las opciones lo defienden que ni las fanses de Justin Bieber. En mi caso, yo no tenía ni idea como funcionaba la historia. Y yo que sabía si tomaban biberón o bocadillo de chorizo!!!. Claro que me documenté en el embarazo pero, querida, una cosa es la teoría y otra muy diferente, la práctica. En mi caso, como yo no tenía ni idea de que hacer cuando lloraban  y veía que con el pecho se calmaban, pues mira... se me fue un poquito de las manos: 2 años con uno y casi 4 años con el otro. Independientemente de lo que me ha gustado hacerlo, te aseguro que esto no estaba en mis planes. Vamos si me dicen a mi que me voy a sacar una teta en cualquier sitio para calmar a mi niño, me troncho a carcajadas. No por pudorosa, (que nunca lo he sido) si no más bien porque este tema era un completo desconocido y me doctoré cum laude.


- Los parques de bolas. La primera vez que fui flipé. Pero flipé mucho, mucho. No solo con las bolas en cuestión sino conmigo misma. Hacer un circulo con otras madres (porque por ahí a los padres casi no se les ve el pelo) y bailar todas al ritmo de "soy una taza, una cuchara..." no sea que tu hijo se vaya a traumar  porque es el único que su madre no baila, es para flipar. Quien me lo iba a decir a mi, que he cerrado bares. Y cuando sales de ahí después de haber estado toda la tarde te suena a cuando los cerrabas, solo que son las 10 de la noche


- Los bufidos del resto de los niños. Cuando estaba en la susodicha cola te puedes imaginar que había niños de todo tipo: el que no se movía, el que no paraba, el que se entretenía con una mosca, el que no paraba de dar el coñazo, el que berreaba como si no hubiese mañana... y ante esto mis pensamientos se iban a que me he dado cuenta que he desarrollado un oido supersónico en el que no me molestan nada el griterío de los niños. Mejor dicho, no es que no me moleste, es que no les oigo... Así que chillad, chillad...

En 135 minutos me había dado para media docena de post, pero tampoco quiero aburriros con mis delirios y creo que lo partiré en dos porque si no, esto se puede hacer interminable.


Ah! Se me olvidaba... Este post se lo dedico a Celia. La sufrida mamá que iba delante de mi en la cola del pintacaras de Carnaval. Porque después de 2 horas y cuarto en la cola, el niño dijo que no se pintaba. y no le bajaba del burro. Ella casi se desmaya (casi hasta yo me desmayo) y valoró el pintarse ella, pero después de un rato de chantaje en el que el niño se llevó una hamburguesa, una entrada para ir al cine y unos cromos de la liga de futbol, consiguió que se sentase, le pintasen una máscara a lo batman y fuese para casa tan contenta. 

Como iba yo a pensar que ...  hubiera hecho lo mismo. ¿Y tu? Has pensado algo de esto???

7 comentarios:

  1. Yo me he llegado a enganchar a Peppa Pig.

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  2. Jajaja. Genial el café de hoy. Las madres somos unas superheroinas. Por cierto...pobre Celia...

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    1. Si. Pobrecilla. Me podría haber alegrado y acortar mi agonía 10 minutos, pero no pude por menos que solidarizarme. Gracias por pasarte

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Agradecidas y emocionadas, gracias por veniiiiiiir (y comentar)