LA BODA DE CARMEN Y JAIME

miércoles, 24 de febrero de 2016



No sabemos como empezar a contaros esta boda. Bueno si, si sabemos. Empezaremos con Carmen (con permiso de Jaime). Seguro segurísimo que no ha habido una novia más ilusionada que ella. Y no solo los días previos estando pendiente de cada detalle. Sobre todo, el día de la boda. Novia más radiante y más contenta no la ha habido en el mundo bodil.

Ella quería que estuviese todo perfecto. Pero no cayó en agobios. Bueno, un poco si, pero solo cuando se curró UNO A UNO un mensaje para cada uno de los invitados. Puede haber un detalle mayor? Aunque eso fue pecata minuta. Ella sabía que quería que se lo hiciésemos nosotras e hiciéramos lo que hiciéramos, le iba a gustar. Se puede ser más rica?

La boda fue el 19 de septiembre. Un día espectacular aquí, en Palencia, donde tienes todas las papeletas para que, como mínimo, te congeles a la que te quedas un poco en tirantes. Era casi otoño y ni nos habíamos enterado. A si que, la decoración fue muy otoñal, porque la luz ya se notaba diferente.

Piñas como preludio del otoño que vendría dos días después



Hiedras, flores...

Los meseros fueron diseñados por una artistaza amiga de la novia, que también diseñó su invitación, que puedes ver aquí . Una preciosa acuarela de San Miguel, testigo de la boda, y que es una de las iglesias más bonitas de Palencia. 

Cada mesa tenía un nombre y una acuarela representativa de un lugar que tenía un significado especial para los invitados que estaban sentados en ella. Preciosos se nos quedaba corto. Ella pintó las acuarelas y nosotras las acoplamos a los meseros. Este detalle, fue uno de los aciertos de la boda.



Y para que la gente no se perdiera, reproducimos los meseros en el cocktail y en la entrada al comedor. Una de las mejores ideas fue poner las letras de un tamaño que nadie tuviera que sacar las gafas, je, je..


Cuando te decimos que la novia estuvo en todo es que estuvo en TODO. Ella asistió de invitada unos meses antes en el mismo sitio donde se celebró el banquete. Y recordaba que a la hora del cocktail, se levantó el fresquete típico de aquí, y es que además, el hotel está al lado del río. A si que, nos contó la buenísima idea de poner unas pashminas para que sus invitadas no se quedasen heladinas. Nosotras, lo pusimos bonito. Menudo acierto, Carmen!










Para el bailoteo, unas alpargatas y bajarse del taconeo. De todos los números, de todos los colores. Le daban un colorido al rincón, espectacular.

Repartimos todo en cestas, no solo para que fuera más fácil de coger, si no también para que quedara monisísimo. Ya sabes que lo monérrimo nos pirra, y si encima es útil, que te vamos a contar...

En este punto, una mención a esos padres geniales de la novia. El padre de la novia, pintando cestas con chalk paint como que no hubiese mañana. Y los preciosos lazos de las cestas hechas por la madre de la novia, rematados con todo detalle. Con dobladillo y todo.





Foto cedida por Álvaro Marín

Y por supuesto, como no íbamos a poner nuestra mesa de dulces para las copas??

Junto a los dulces, los momentos de sus vidas "más dulces". Acompañando a las chuches fotos pilladas de estrangis por la familia para que fuera una sorpresa para ellos.





Hicimos galletas con lo acabaron siendo la "marca" de la boda. Mucha acuarela y mucha caligrafía.

Foto cedida por Álvaro Marín 

Y aquí la mesa completa que en esta ocasión no fue una mesa si no "mueble de dulces". Como nos gusta cambiar las cosas y que cada celebración sea única.... Igual que las bodas

Foto cedida por Álvaro Marín 


Llegados a este punto, tenemos que dar muchas gracias: 

A Carmen y Jaime, por dejarnos participar en el que, seguro será, uno de los días más felices de su vida.

A los padres de la novia, por trabajar tanto. Esta boda la hemos hecho entre todos, con mucho trabajo y mucha ilusión.

A las invitadas de la boda que se nos acercaban preguntando "sois las Infantas?"  y que seguían mucho el blog. Que emoción y que ilusión, chicas. 

Al Hotel Rey Sancho, porque nos dieron todas las facilidades del mundo mundial. Da muchísimo gusto trabajar así

A Álvaro Marín, por prestarnos las fotos donde ya no llegamos porque no podíamos con nuestro pellejo. (lo de menos fue montar la boda, lo de más acudir hasta las 2 de la mañana con toda la tropa #elijomuerte)


Uy, que niños tan guapos

Y ahora si: "que vivan los novios"

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