EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y... YA LLEGA EL VERANO

viernes, 3 de junio de 2016



Hoy soy la infanta Elena la que te invita al café de hoy. Pues si... esto ya va tomando forma de... veranito!!! Estos días previos son malos, malos... De un frío casi polar (cabe decir que los polares y yo somos uña y carne, por lo que es probable que en este término haya un pelín de exageración) hasta que un día ¡PLAS! amanece con calorazo propio del los meses de verano. No te quieres precipitar que estos catarros son malos y les das una tregua a los calcetines, medias, y algún abriguito ahí en espera en el armario a ver que es lo que pasa y lo que hacemos con él. Cuando pasa un tiempo que consideras prudente - o al menos eso me pasa a mi - te tiras a la piscina (de momento figuradamente) y empiezan los preparativos.

Yo he empezado con cabeza, poco a poco. No me he atrevido a ser más lanzada no fuera que me vuelva a pasar con Lefties lo que ya te conté aquí. Que, por cierto, después de distintos contactos estoy esperando respuestas que, por supuesto, ya que te he metido en el lío, te contaré cuando me contesten

Fui a hacerme la manicura, que suelo hacerme de vez en cuando desde que hace un año decidí dejar de morderme las uñas como forma de mantenerme, pero también es verdad que lo había dejado demasiado tiempo esta vez entre unos asuntillos y otros (que ya sabes, te lías, te lías...)  Esta vez lo he utilizado como primer paso de belleza corporal que todas merecemos en el inicio de la temporada de destape (bueno, siempre la verdad)

También he de decir que a mi, jamás de los jamases se me había ocurrido asistir a este tipo de rituales de cuidados. Soy un auténtico desastre en estos menesteres. He empezado tarde (en todos los años de mi vida, quiero decir) con lo que hay signos y síntomas de deterioro que ya son irreversibles en mi cara y mi cuerpo, pero que quiero pensar que nunca es tarde (si la dicha es buena) al menos para las arrugas precoces (voy a llorar) y cosas así.

He ido introduciéndome en este mundo a empujones de la otra Infanta, invirtiendo regalos que me ha hecho de este tipo en mi. Y como es cierto que te encuentras mejor y luego acabas viendo la necesidad, pues yo he continuado, pero a mi ritmo.

Miras el tiempo y confirman los días de calor:  a por la pedicura. Fui con mis sandalias, como debe ser (y porque si no, las Mikas no te dejan salir del centro, pues buenas son...) para que después de esmaltar mis uñitas no se me estropeen nada más salir. Creo que el efecto del esmalte ha sido como si me hubiera hecho el modo semipermanente. Fue salir del centro de estética y empezar a empeorar el tiempo a pasos gigantados!! Se me congelaron los dedines y las uñitas y creo que este efecto me durará bastante tiempo aunque no te lo recomiendo. Ha pasado una semana y aún sigo con la friura en los pies metida Si, muy bien, la pedicura está hecha pero de lucirla, nada de nada.

Y mi ultimo paso hasta ahora (que no quiero deslumbrar tampoco) ha sido la peluquería. Un corte largo (si, así somos atenta al juego de palabras CORTE-LARGO) y que me permita no parecer una pintuquis cuando vaya a la playa o la piscina. A ver si este año consigo parecerme un poquito a esas odiosas madres perfectas (menos en lo de odiosas y en lo perfecta)

Aún me falta limpieza de carusa (Mamen, vete apuntando que te tengo que llamar) y veremos que más en función del tiempo que vaya sacando

Tú también te preparas para el destape?

3 comentarios:

  1. No puedo dejar de recordarte con uno de tus forros polares en plena ola de calor en agosto.

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    1. Yo tampoco pude evitar recordar ese momento cuando lo escribía;-)

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    2. Yo tampoco pude evitar recordar ese momento cuando lo escribía;-)

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Agradecidas y emocionadas, gracias por veniiiiiiir (y comentar)