EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y HOY... NO PUEDO CON EL CULO

viernes, 14 de octubre de 2016





Pues ya estamos de vuelta, si, y a tope!!!! Santo verano, mira que me cuesta adaptarme al final del buen tiempo, de pasar el día al aire libre y de no ponerme abrigos y demás… Al revés, no. Sí que es verdad que cuando llega el buen tiempo me da también un poco de perecilla empezar a dejar los pies al aire (yo con mis pies y el frío o las corrientes  tengo mis rarezas, la verdad) pero cuando me animo ya no me quito las sandalias hasta que no puedo apurar mas, la transición de la ropa de la calle a la de la piscina también me lleva su proceso de adaptación, pero lo hago con mucho gusto y no con esta agonía con al que vivo durante estos meses que nos están tocando.

Ya te habrás dado cuenta, por tanto, que el verano bien, muy bien lo he pasado. He decidido este verano pasarlo con los niños, no trabajar y la verdad, que aunque algún día sea más complicado que otro, porque los niños son buenos, sí, y se portan bien, también, pero alguna vez que se les cruza todo no se aguantan ni ellos (como los mayores, solo que ellos dependen de nosotros al fin y al cabo). A ti si te pasa, te piras un rato o un día o lo que necesites y puedas, claro, pero ellos no, ellos te dan la paliza, te lloran, te gritan y te todo bien cerca de ti, para que te enteres bien, no sea que como no respondes a sus demandas vaya a ser que es porque no te has enterado ); pues que a pesar de estos momentos cortos pero intensos y que la vuelta no se te hace especialmente agradable y menos cuando tienes que aguantar muchas tonterías como si hubieras estado pecando todo este tiempo que no has estado trabajando, estoy muy feliz de haber tomado esta decisión. Muy contenta de poder haber estado casi todo el verano al completo con los niños, con todos sus momentos, y que, como además, también creo que es para ellos un lujo aunque todavía no lo sepan, pues me ha compensado infinitamente dedicarme a ellos en exclusiva.

Y como todo lo que se acaba, el verano se acaba, y con ello empieza la vuelta al cole, a la rutina y a los nuevos y buenos propósitos (para esto hay dos momentos en el año, este que estamos pasando y Año Nuevo). Yo prefiero elegir este que es cuando estas todavía en las nubes – al menos yo – y los objetivos que te marcas son más bien poco reales, pero parece que te esmeras más para conseguirlos (al menos al principio). 

Y mi buen propósito para este curso escolar, es ser un poco  - bueno, un mucho - más activa en lo que a deporte se refiere. A poco que haga, ya seré mas, y vamos, que no quiero ahora convertirme en una atleta, ni mucho menos, que hace dos días como quien dice cumplí los 41, y que no es cosa de la edad, pero que si nunca has movido el culo, pues ahora tampoco es cuestión de darlo todo. Doy un poco y tan contenta. 

Empecé este verano con mis pinitos en el deporte, empecé a nadar. Bien, yo me hacia mis larguitos, me estaba mis 45-50 minutillos  y bastante bien, la verdad. Ahora, no baje ni un gramo, y es que yo no encuentro explicación, pensaba que si te movías cero y luego pasabas a 50 minutos de natación tres días a la semana, algo se notaria en la bascula, pues no, no te engañes. Algunos te vienen con la historia del musculo, pero tampoco lo veo. Ahora con la vuelta al ajetreo es otra cosa, vas bajando aunque no quieras (aunque no es el caso, de no querer, no de no bajar peso). Esta vez sí que si, entre las idas y vueltas al cole, que la de por la mañana podrían equivaler a unas cuantas de 100 metros lisos, otro par de días – o tres si se da la ocasión-  de caminatas y dos días de Zumba, por ahora yo creo que voy servida. 

Si, señores, Zumba, mi último gran descubrimiento!!!!!. Pues que me encanta, me muevo y además practico deporte. Que alguno se ríe porque llegue molidita y sudando, pues ríete, pero la que me estoy poniendo cañonazo soy yo. Claro que llego cansada, y es que una de las profes es muy cañera, que aparte de ser la mejor profe del mundo mundial, también te lo digo Carmencita ;-), caña lo que es caña, mete mucha y a mí me parece genial, que es lo que yo necesito, mover el culo y que me presionen porque para gimnasia de mantenimiento ya me apunto en otro sitio.

Esto de las clases de Zumba da para un café – o varios mejor – enteritos, pero espera a que me habitúe mas con el medio y vaya adquiriendo la capacidad de a la vez de bailar observar bien a mi alrededor, que seguro no tienen tenemos desperdicio. Lo bien que tienen que pasarlo la profes, ya no solo por lo divertido que es bailarlo, que igual ellas están ya hasta las naricillas – aunque no lo demuestren- que digo yo, vamos. Sino, por todo lo que ven, vaya cuadro, ahí todas intentando hacer lo que podemos con una descoordinación total y cara de sufrimiento constante.

 Que bueno, que vale, que ya te lo cuento todo en otro café, mujer.

Y que nada mas, que ayer tuve Zumba y estoy que no puedo ni tocar una tecla mas. Un besito!!!

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