EL CAFÉ DE LOS VIERNES.. Y UN GRACIAS

viernes, 17 de febrero de 2017





Hoy te diría que soy la Infanta Elena y te cuento lo feo que me parece la ingratitud y lo bonito que es decir un "gracias" (sobre todo cuando es inesperado) y, como no, también decirlo.

Cierto es que cada uno vamos a lo nuestro, que todos estamos muy ocupados y bla, bla, bla... Pero algo que no podemos negar es que convivimos diariamente con otras personas. Personas que eliges, personas "que te tocan", que coincides casualmente, familia, trabajo, amigos, amigos de amigos... y que a algunas personas les gusta más el contacto continuo con otras y a a otras personas pues.. menos; pero lo que es un hecho es que a no ser que vivas aislado absolutamente de todo (que si es tu caso, entonces no estarías leyéndome...) todos nos necesitamos unos a otros y no solo por conveniencia. Que nos necesitamos es un hecho REAL

Pues ya está. Ya que estamos juntos, procuremos estar lo mejor posible. Hay muchas tonterías que no entiendo, y de hace un tiempo a esta parte, tampoco lo pretendo, la verdad. Ya no me llevo malos ratos por según que cosas, es más, me importan un pimiento. Que depende de quien se trate, desde ese mismo momento (o hasta que se des-brote) deja de saludarme o de seguirme (que te veo Timoteo, aunque estés en la sombra, ja, ja..) o de hablarme, pues vete a saber que he hecho si no me lo explicas.

Por mi parte, siempre estoy abierta a cualquier discusión o cambio de ideas o aclaraciones, pero si alguien se tuerce, ya está, me importa un pito esa persona. Ya pasaré yo de largo. No quiero preguntar explicaciones de quien no me interesa.  Y si alguien me las quiere dar, bienvenido, y si no, márchate por donde has venido.

Luego, también tengo que decir que soy mucho más agradecida que otra cosa. Y que qué verdad es eso de que haz 1000 cosas bien, pero como hagas una mal, se acabó. Que injusto. Es algo que pienso que deberíamos medir y ser consecuentes.

Que estés tranquilamente (o no tan tranquilamente, pero que estés a tus cosas) y de repente te llegue un mensaje inesperado, de alguien más inesperado aún para darte unas "gracias" mucho más inesperadas todavía, pues oye, que engordas en orgullo un par de kilongos en un par de segundos (mira tu que la palabra engordar, cuando se adivina la operación bikini es una faena, pero en esta ocasión no me importó). Y esto me ha pasado esta semana. Y como seguro que me estás leyendo - y aunque te devolví las gracias - quiero hacerlo también por aquí, para que todos nos demos cuenta de que ser agradecido no es nada por lo que avergonzarse, todo lo contrario, te hace mucho mejor persona, más honesta y mucho más inteligente. Así que con eso me quedo.

Muchas gracias por seguir por aquí leyéndome y ya estas corriendo a agradecer a alguien cercano si es que no lo has hecho aún.

Que pases un buen finde....


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Agradecidas y emocionadas, gracias por veniiiiiiir (y comentar)