EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y.. LAS INFANTAS EN LAS PISTAS

viernes, 17 de marzo de 2017




Hoy, como no podía ser de otra manera, te tengo que contar alguna de las partes de los 4 días de vacaciones que acabamos de pasar. Solo alguna de ellas, porque es que da para una cafetera entera, y no podemos tomar tanto que nos ponemos taquicardicos… más aun…

Pues si!! Que somos unas valientes y que nos introducido en los deportes de riesgo. Que no solo por ponernos los esquís (que en eso un poquito de experiencia ya tenía), sino por cargar con los esquís nuestros, y los de 4 chiguitos mas de 5 a 8 años, mas buscar paradero para la de 2 y todo el embrollo que lo rodea.

Teníamos preparado este viajecito para el puente aquí en Palencia del 2 de febrero, pero dadas las malas previsiones climatológicas, decidimos posponerlo, porque si encima de montar todo este tinglao resulta que los infantitos lo cogen fobia por las malas condiciones y temporal, ya si que no tiene ningún sentido la paliza. Así, que hemos estado esperando hasta ahora, y no nos ha salido ni tan mal el plan.

Desde aquí hemos ido con lo máximo planeado que se podía, con las clases para los niños ya cogidas por teléfono para el fin de semana, alojamiento, ludoteca, sabiendo los pack que teníamos que pillar para que nos saliera algo mas rentable, alquiler de los niños ya encargado on line para llegar, recoger y el primer dia ir mas desahogados… (cada una de estas partes tiene para su café particular)

Pues ya estamos en marcha: sábado, solazo, calorazo, y por lo tanto las pistas, a tope, claro. No hay problema, el primer dia llegas con las ganas hasta arribota, un buen humor que (casi) nada te lo quita y dispuesto a todo. Bajamos del autobús, con 4 equipos infantiles completos, 4 niños con ganas de darlo todo (en todos los sentidos), los 3 adultos, Reina Madre y la infantita con la mejor de sus sonrisa y emociones. Hacemos la primera fila para los forfaits de los infantiles y de los adultos, porque los de los menores de 6 años van en otra fila y siempre vinculados a los de un adulto (empiezan los problemas, pero no pasa nada de nada porque nos lo traíamos estudiado). Seguimos contentos.

Fila para los baby, que se llaman. Sacamos su dni, libro de familia o cualquier otro documento que certifique que tiene menos de 6 años. Ohhhhhh ¡¡¡horror!!!! Entre las 435789 cosas que llevamos a alguien se le ha olvidado este preciado documento en estos momentos!!!!!! Momento de tensión, disgusto pasajero que se pasa del todo en cuanto a la señora taquillera que es todo un amor, le da por fiarse de la altura del niño. Primer obstáculo salvado!!!!

Vamos a dejar a los niños a sus clases, para aprovechar a ir a por nuestros equipos y hacer unas cuantas bajaditas antes de que lleguen ellos. Llevo a la niña a la guardería, que por cierto esta lejísimos del aparcamiento por lo que hay que llevarla en brazos, por toda la nieve, que te crees que no llegas nunca, no se quiere quedar, llorando como una alma en pena, las cuidadoras no hacen el menor intento de acercarse a ella para consolarla y que la niña vea que somos amigas, pago una pasta gansa por 3 días consecutivos y me voy con el corazón partió, allí la dejo.

Fila de alquiler de nuestros equipos. La gente comienza a malhumorarse, nosotros, de momento, y gracias al mindfullness tan nombrado en este blog últimamente seguimos de buen humor y con la esperanza de poder esquiar 1 hora y media hasta que acaben los otros las clases, en vez las 2 que teníamos previstas.

Pasa uno amenazando con sacar una escopeta al de la taquilla por no haberle dado la información antes de esperar la cola, el amigo de este que le dice que el ya lo sabía porque lleva allí desde el día anterior y que se lo tenía que haber preguntado.. a nosotros nos da la risa; Otro que pasa y pisa con sus botas de esquiar a un señorin que también esta esperando a alquilar su equipo, casi le degolla al pobrecico y mira que le pidió perdón varias veces... nuestra risa cada vez es mas floja (que es lo que tiene cuando no te toca a ti...). La esperanza de esquiar 1 hora y media antes de que los niños acaben sus clases, ya se reducen a 1 hora mientras seguimos en la fila, inspirando y expirando, pero sin quitarnos las ganas de pasar unos días estupendos.

Nadie nos permite dejar la sillita de paseo de la niña en ningún lado, por lo que la Reina Madre, que es la persona mas dispuesta del mundo para cualquier cosa, dice que ella la vuelve a llevar al alojamiento encantada y luego vuelve paseando otra vez.

Solo nos queda ya media hora para esquiar antes de que acaben los otros las clases. Nos toca pillar nuestros equipos, y resulta que ya cuando salimos equipadísimos, hay que ir a buscar a los niños sin haber hecho ninguna bajada, un mensaje de la Reina Madre que esta con la infantita porque paso por allí, la vio llorando aun y no se resistió a dejarla. La niña ya feliz con la abuela, dejamos a los niños aposentaditos en un punto y a escondidas de que no nos vea la infantita intentamos hacer alguna bajada para ya quitarnos el gusanillo de toda la mañana perdida!!!!

El consorte ya al final del día de pistas malhumorado comenta que estamos desorganizados: para matarle, claro, después de estar un mes preparando el viajecito (que preparé yo, claro). No pasa nada, en cuanto te quitas las botas de esquí, te quitas también las tensiones. Planificas como va a ser el día siguiente y como seguro, segurísimo, nos vamos a ahorrar colas, y mucho tiempo y aprovecharlo mejor. Eso si, los niños felices!!!!!!!!!!!!!!

Ya te dije que da para muchos cafes, te seguiremos contando ¡!!

Buena semana!!!!!

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