EL CAFÉ DE LOS VIERNES

viernes, 3 de marzo de 2017



Que soy la Infanta Elena, y te cuento que lo suyo, y como me pidió además la Infanta Cristina sería que te contara mi nueva experiencia a la que me he apuntado esta última semana, pero que como estoy aun en fase de experimentación, te lo contare para el próximo café, para poder tener más criterio de lo vivido.

Así andamos, hala, a lo loco, dejando de lado los trapitos y otros menesteres y viviendo experiencias a saco. Y es que al final cada vez lo tengo más claro, lo vivido es lo que más suma. Siempre lo he pensado. Vivir las cosas, dentro de lo que se pueda permitir cada uno y con algo de cabeza, claro está, es lo que cuenta, y lo que aporta, y lo que hace que las personas crezcamos siempre, o nos equivoquemos y rectifiquemos para la siguiente.

Es algo que siempre lo he tenido en la cabeza, lo he intentado llevar a cabo, dentro de unos límites (que yo misma me pongo, claro, porque los límites de las experiencias se los pone cada uno) y cada vez lo tengo mucho claro. Se nos llena siempre la boca de decir que lo importante es vivir la vida, que no importan las cosas materiales, que lo importante somos las personas…bla bla bla…es algo que está muy de moda por estos barrios (las redes sociales), pero no es cierto que la mayoría de las personas piensen así, es muy popular ahora decirlo, pero a poquito que te fijes en cómo viven las personas, no es “realmente” real. Lo que ya no sé es si es por miedo a cambiar, por seguir los cánones de la sociedad que decimos que “nos arrastra” o simplemente porque se prefiere vivir más de la apariencia y la acomodación directamente y punto. Y que si es así, digo yo, que tampoco pasaría nada.

Que si te gusta llevar un estilo de vida, el que sea, y puedes hacerlo, me parece a mí que es lo que hay que hacer, que es lo que te va a llevar a ser feliz (siempre y cuando no perjudiques a otras personas directa o indirectamente, claro).

A mí eso no me gusta. A mí lo que más me gusta es pasar tiempo con los míos (es lo primerísimo que me encanta), aunque sea solamente estando casa, no haciendo más que estar. Puede que a ti te parezca aburridísimo (yo te aseguro que por ahora, tiempo para aburrirme, poco, que tampoco me importaría, oye), pues ti lo parece, bien, no lo hagas. Que me rechifla a cambio de perder unos euros debido a mi reducción de jornada (junto con perder algunos reconocimientos y ganar unas pocas recriminaciones por ello, también de lo digo. Y esto da, no para un café si no para una cafetera entera) estar por las mañanas mientras se desperezan con mis 3 enanos, ver como se despiertan los unos a los otros con los “buenos días”, “como has dormido tu”, “que tal estas”… intercalándose con algún grito porque una se meo encima cuando íbamos a salir por la puerta, al otro se le olvida coger su almuerzo, y el otro aun no se ha lavado los dientes…que eso también pasa.


Que cada vez odio más los grupos de chismes “malos”. A ver, a quien no le encanta un chisme? Pero esos chismes graciosos, que hasta en algún momento te dan la vida y te pasas un rato divertido ya desvirtuando el chisme en sí. Que al final no sabes ni de que, ni de quien estás hablando porque vuestra imaginación se ha disparado tanto que habéis inventado una historia paralela, ESOS SI. Los chismes corrillos y que nadie se entere de lo último que yo me he enterado primero donde puede ir mi hijo a aprender no se qué mejor que nadie pero que si que se entere la madre de la no sé cuanta porque es guay que mi hija vaya con ella, el chisme de pongo caras delante de una persona que por alguna razón (que igual no sabes ni tu) no aguantas y te parece divertidísimo reírte de ella para hacer la gracia a otra persona a pesar de que la victima pueda llegar a darse cuenta y sentirse fatal, o el chisme de no aguanto a esa tía con la que jamás cruce media palabra, por cierto, y a pesar de que me cruzo con ella hasta 2 y 3 veces al día, no me da la santa gana de saludarla. ESO NO. Si no quieres saludarme, no me saludes, panoli, pero déjame.

Por cierto, que no se si con estos ejemplos habréis pillado algunos a quien os tenía en mente mientras escribía, no me importa, de hecho ojala lo hayáis pillado porque no pienso repetíroslo más claro a la cara, también te lo digo. Que no es cobardía, que es no tengo nada que hablar contigo y que es que estas cosas me dan cada vez mas pereza también.
Que a mi cada vez me gusta más estar más tranquila, sin líos, a mis cosas, disfrutar con cada cosa que hago, que yo creo que se puede conseguir.

No creo que lo importante sea donde vivas, ni realmente querer tener todo aquello material (porque entre otras cosas, siempre te va a parecer que te falta algo), sino de qué manera lo hagas. A ver, que rechiflaría tener una casa mas grande, otra en la playita, estar sin trabajar 2 o 3 meses al año sin estar apurada (que me encanta mi trabajo, eh? Pero ahora mismo tengo otras prioridades, la verdad)…pero no creo que eso sustituyese a otras cosas que las veo como pilares para una vida plena (o casi plena, que ser algo ambicioso tampoco está mal).  Yo esto sí que lo digo de verdad, porque desde hace varios años (unos cuantos ya, que el tiempo pasa que se las pira) soy consciente de la suerte real que tengo. Habiendo tenido malas rachas, otras muy malas, peores, y también buenas y muy buenas, supongo que como todos, no se.  

Solo deseo que no se me quiten las ganas de conocer cosas nuevas, vivir nuevas experiencias (las que me apetezcan) y de vivir la vida como yo realmente quiera, con todos los míos, devolviendo todo lo que pueda a aquellos que me dais tanto y seguir dando incluso a los que no me dais.

Hasta el próximo café!!!

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